Catedral de Justo Gallego en Mejorada del Campo



Me parece increible la poca difusion que se le ha dado a este echo apenas conocido. En el tranquilo pueblo de la cuenca del Henares Mejorada del Campo, a unos pocos kilometros de Torrejon de Ardoz, en medio de las viviendas de la zona se puede encontrar esta catedral. Justo Gallego es un labrador antiguo jesuita, que al enfermar de tuberculosis fue expulsado del monasterio y decidio consagrarse a Dios a su manera. Ni corto ni perezoso se puso a contruir una catedral en un terreno de su propiedad en pleno centro del pueblo. Desde hace mas de 50 años y contando a dia de hoy con 91 años de edad, dia a dia se dedica a esta labor. Este hombre vive y duerme en la misma catedral, que tiene sus puertas abiertas durante todo el dia y cualquier persona puede visitar. No es complicado encontrarselo en alguna de las estancias. Cuando no esta trabajando se le puede encontrar sentado en una lumbre para sobrellevar el frio. Los fines de semana se dedica a predicar en lo que es su propio templo. Mucha gente viene de todas partes del mundo para conocer a este anciano socratico de caracter austero pero muchas palabras. Cualquier persona se puede acercar a hablar con el. Aunque es complicado llevar el hilo de la conversacion en una sola linea. Lo cierto es que sorprendentemente los medios de comunicacion apenas le han nombrado. Se hizo algo mas conocido hace una decada por el anuncio de Acuarius, pero a dia de hoy esta practicamente en el olvido. Incluso yo hablando con amigos mios en Madrid he comprobado que muy poca gente sabe que hay un hombre en un pueblo construyendo el solo una catedral. Espero que reciba todo el apoyo posible para completar su obra y que una vez terminada haya alguna manera de protegerla y mantenerla. Es todo un ejemplo de lo que se puede llegar a hacer reciclando (algunas columnas estan hechas con botes de pintura, bidones e incluso botes de Cola Cao rellenos de cemento) aparte de ser toda una leccion de constancia y de fe. Uno de esos hombres que se aparecen muy de vez en cuando en la historia y que nadie valora hasta que es demasiado tarde.



El Bocadillo de Calamares


Uno de los olores mas caracteristicos al visitar la Plaza Mayor de Madrid, es el que proviene de los establecimientos en los que sirven este tipico bocadillo. Algo realmente simple y que se ha convertido en toda una tradicion madrileña. Por lo visto la cosa empezo con un pequeño puesto en la Plaza Mayor que poco a poco tuvo mas aceptacion. Algunos de los establecimientos de la misma plaza llevan sirviendo bocadillos desde hace casi 100 años. Segun cuenta el propietario de uno de ellos, al montarse el Cortylandia en 1979, se instauro como algo muy tipico especialmente en navidad, que es cuando el centro de Madrid esta hasta arriba de gente haciendo compras y paseando bajo el alumbrado de las fiestas. Aunque no hace falta irse a la plaza Mayor. Tambien en la glorieta de Atocha y sus inmediaciones hay numerosos establecimientos donde se puede uno tomar un bocadillo acompañado de una cerveza y unas aceitunas como se suele servir. En Zaragoza existe una version algo mas elaborada del bocadillo de calamares, al que se le echa una salsa de ajo. Este bocadillo se suele llamar bocadillo de calamares bravos.

Parque del Capricho

Situado a unos cinco minutos de la salida de metro El Capricho, se encuentra uno de los parques mas desconocidos y cuidados de la capital. Se trata de un pequeño paraje que me recuerda bastante a los jardines de Aranjuez. Pertenecio a una duquesa y en 1974 fue comprado por el ayuntamiento de Madrid. Alberga un pequeño palacio, un salon de baile, una ermita, un bonito lago y varias edificaciones pintorescas. Destaca especialmente ademas del palacio, la plaza de los emperadores en la que se encuentra una hermosa exedra adornada con esfinges. El monumento al dios Baco tambien me llamo mucho la atencion. Este ultimo me recordo muy especialmente a los monumentos de la misma tematica que se pueden encontrar en Aranjuez. Tambien hay un edificio dirigido a la apicultura muy curioso.

Ademas de los edificios y los bonitos jardines, el parque esconde otro secreto; un bunker de la Guerra Civil a 15 metros de profundidad y con una capacidad de aguantar bombas de hasta 100 kilos. Normalmente se encuentra cerrado al publico y cuando estuve alli tuve que conformarme con mirar por la rendija de la puerta, iluminar con el movil para ver unas escaleras que bajan hasta la penumbra total y sentir un frio intenso que subia desde la profundidad. Por fortuna puede visitarse en sabados y domingos en turnos de mañana y con cita previa. Recordar tambien que el parque esta cerrado fuera de su horario y hay funcionarios en la entrada controlando que no se metan comidas ni bebidas en el interior. Tampoco se pueden llevar animales. 

Metro: El Capricho (linea 5)
Horario: Sabados, Domingos y festivos de 9 de la mañana a 6 de la tarde y en verano hasta las 9 de la tarde.
Precio: Gratuito
Telefono para concertar cita para visitar el bunker: 915880114